Entonces, tras la lectura del manifiesto, los organizadores decidieron saltarse el cordón policial con la complicidad de la propia Policía Nacional y avanzar hacia la Plaza Mayor para generar una provocación en el concierto del grupo gallego Tanxugueiras que estaba a punto de producirse. Evidentemente, los defensores de la España una, grande y libre no podían permitir el sacrilegio de que un grupo galego cantase y actuase en su lengua.
Mientras estos energúmenos avanzaban saltándose el cordón policial, la policía se dedicó a rodear e identificar a los jóvenes que acudimos a plantarles cara a esa escoria. Ya se sabe: palmadita en la espalda a los fascistas, pero intimidación a la juventud que lucha. Estas son las “democráticas” fuerzas de seguridad que nos protegen.
Estos fascistas estuvieron 40 minutos provocando y boicoteando el concierto, a la vez que increpaban e insultaban a los asistentes. Mientras estos neonazis actuaban con impunidad, algunos de ellos sacaron banderas para aparentar que el conjunto de la plaza apoyaba su actitud. ¿La realidad? ¡Nadie les apoyaba!
Finalmente, tras crispar el ambiente, abandonaron el concierto increpado por los propios asistentes y el grupo galego Tanxugueiras, pudo por fin actuar con normalidad.
Desde el Sindicato de Estudiantes, queremos mostrar toda nuestra solidaridad con los centenares de personas acosadas por estos energúmenos de extrema derecha, así como con las propias artistas, que durante la actuación fueron increpadas por parte de estos fascistas al grito de “muerte a Galicia”. También exigimos responsabilidades a la subdelegación del gobierno y a la policía que permitió esta provocación y puso en riesgo la seguridad de los asistentes al concierto.
Los fascistas siempre nos tendrán en frente. ¡Palencia, siempre antifascista!