Nuestro congreso es un espacio de reflexión y participación democrática del conjunto de la militancia para comprender lo que ocurre a nuestro alrededor, abriendo todas las ideas al debate. Después de dos meses de discusión del documento de perspectivas mundiales y construcción del partido, el congreso ha servido para perfilar nuestras prioridades.
En un mundo en llamas, todos los viejos demonios que parecían conjurados han vuelto con más fuerza si cabe. El capitalismo tal y como se conoció en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial ya no existe. La clase dominante y sus abogados “democráticos” solo pueden apuntalar su sistema a costa de extender la mayor de las desigualdades, guerras destructivas y una hecatombe ecológica.
La estabilidad en las relaciones internacionales y la credibilidad de las instituciones capitalistas han sido brutalmente erosionadas y lo continuarán siendo a medida que la pugna entre EEUU y China se agudiza y acelera el ritmo de las convulsiones que vivimos: el genocidio sionista en Gaza, la guerra en Ucrania, la amenaza imperialista contra Venezuela, el crecimiento de las fuerzas reaccionarias y neofascistas…
La realidad está confirmando brillantemente la validez del análisis marxista del imperialismo. La decadencia del coloso estadounidense, la pérdida de liderazgo en la globalización económica y su profunda crisis interior ha provocado una polarización sin precedentes. El ascenso del trumpismo y la amenaza real que supone para el conjunto de la clase obrera es una cara de esta realidad, pero también lo es la entrada en acción de millones de trabajadores y jóvenes dispuestos a batirse el cobre contra la extrema derecha, la oligarquía capitalista y su sistema criminal.
Izquierda Revolucionaria se está transformando y desarrollando, incorporando a toda una generación de jóvenes estudiantes y trabajadores comprometidos con la construcción del partido de la revolución.
Es la hora de los comunistas revolucionarios
Todos los compañeros y compañeras recibimos entusiasmados los informes del trabajo práctico de nuestra organización, los avances, las dificultades, las oportunidades… y en definitiva la viabilidad de las ideas que defendemos. Izquierda Revolucionaria se está transformando y desarrollando, incorporando a toda una generación de jóvenes estudiantes y trabajadores comprometidos con la construcción del partido de la revolución. Y qué mejor prueba del compromiso militante que la maravillosa colecta que realizamos para seguir construyendo nuestras finanzas revolucionarias, y en la que volvimos a batir el objetivo planteado. También el éxito de ventas en nuestra librería, que volvió a superar el récord del congreso anterior.
Todos y todas nos despedimos tras un debate que no cesó en ningún momento, que nos llenó de experiencias militantes, y más reforzados y convencidos que nunca a seguir entregando nuestro esfuerzo e inteligencia a la única causa que merece realmente la pena: la revolución socialista y la liberación de nuestra clase.
¡Es el momento de la organización! ¡Únete a Izquierda Revolucionaria!